José Manuel Gómez Barón
Ana Marcela Orozco Villarreal
Heidi Celina Oviedo Acevedo
Estudiantes de quinto semestre Facultad de Medicina UNAB
Correspondencia:
Juan Manuel Gómez
josem68@ hotmail.co
INTRODUCCIÓN
El Tétanos es una enfermedad aguda de notificación obligatoria
en el territorio colombiano a causa de su alta incidencia y de las
nefastas consecuencias que acarrea. En 1997 se presentaron 46 casos
de tétanos a nivel nacional. Los departamentos más afectados fueron
Bolívar con 2 casos de tétanos neonatal y 4 casos de tétanos de
otros tipos, y Valle con 6 casos de tétanos neonatal; representando,
cada uno, el 13% de los casos reportados. En cuanto a las regiones,
la Costa Atlántica fue la más afectada. Datos recientes informan
una cifra alarmante de 1 caso de tétanos neonatal a la semana 1.
Las campañas de promoción y prevención, que incluyen la vacunación,
han llevado a una disminución en la incidencia de esta enfermedad.
La causa del tétanos es la neurotoxina tetánica producida por el
Clostridium tetani. Esta bacteria es un bacilo Grampositivo,
estrictamente anaerobio y no invasivo. Tiene 5 componentes inmunógenos
(Tabla l), y un período de incubación promedio de 14 días. Es móvil
(flagelado) y forma endosporas fácilmente, la cual es la forma infectante.
Mide 0.3 - 0.6 x 3 - 6 mm, tiene habitualmente forma de palillo
de tambor o raqueta de tenis. Sus formas vegetativas son lábiles
a las condiciones físicas y químicas del medio y a procedimientos
de asepsia y antisepsia a diferencia de las esporas. Su hábitat
son las capas superficiales del suelo, especialmente tierra de cultivo,
así como el aparato gastrointestinal, siendo más común en regiones
densamente pobladas con climas calientes y húmedos 2,3,4.
Es importante que el personal de salud reconozca la importancia
del tétanos en nuestro medio, como un problema de salud pública,
para poder identificar sus factores de riesgo y actuar frente a
ella de forma rápida y efectiva. De igual manera, para comprender
las manifestaciones clínicas de esta enfermedad, es fundamental
conocer el mecanismo de acción de la bacteria y de su toxina. La
investigación en este sentido permitirá en un futuro, desarrollar
fármacos que puedan actuar a nivel del Sistema Nervioso Central
(SNC), puesto que con los utilizados actualmente sólo se logra eliminar
la bacteria y la toxina circulante.
En el presente artículo se describen las características de la
toxina y sus mecanismos de acción en el sistema nervioso (SN), teniendo
como base el proceso de neurotransmisión normal. Se presenta también,
una revisión general de las diferentes formas de presentación clínica
de la enfermedad y su abordaje terapéutico.
Tabla 1. Componentes inmunógenos del Clostridiumtetani
| Componente antagénico |
Características |
| Antígeno somático (0) |
Único. Se usa como diagnóstico (inmunofluorescencia
directa) |
| Antígeno flagelar (H) |
Proteico y termolábil. Permite clasificar
al microorganismo en 10 serotipos |
| Antígeno esporal |
único y termolábil |
| Neurotoxina |
Idéntica para todas las cepas del germen.
Responsable del cuadro clínico |
| Homolisina |
Oxigenolábil |
INFECCIÓN POR Ciostridíum tetani
El Clostridium tetaní penetra al organismo por heridas cortopunzantes
o laceraciones, infección dental después de cirugía, aborto, quemaduras,
otitis, administración parenteral de fármacos, etc. Estas lesiones
tisulares, hacen que las enzimas y bacterias aeróbicas localizadas
en el sitio de la lesión capten la mayor parte del oxígeno, promoviendo
la aparición de un medio anaerobio adecuado para la instauración
y reproducción del Ciostrídium tetani. La toxina es
codificada por el DNA plasmídico de la bacteria, y producida por
ésta principalmente en su período de crecimiento exponencial, liberandola
por un proceso de autolisis 3,4,5,6.
Las esporas pueden permanecer en el cuerpo durante mucho tiempo
y producir la enfermedad después de un trauma o lesión, que se acompañe
de isquemia o necrosis tisular y produzca condiciones locales con
baja tensión de oxígeno 3.
TOXINATETÁNICA
Características moleculares
La toxina tetánica es una haloproteína termolábil, de peso molecular
150.000 Daltons. Se presenta en dos formas moleculares diferentes:
intracelular y extracelular. La primera es una cadena única y se
encuentra dentro de la bacteria. La forma extracelular se forma
fuera de la misma a partir del clivaje de la forma intracelular
por acción de proteasas, formando una cadena pesada (H) de 100.000
Daltons y una cadena liviana (L) de 50.000 Daltons, unidas por un
enlace disulfuro 3,1,6.
La cadena L contiene en su secuencia una porción HisGlu-X-X-His
para la unión del zinc, que la clasifica dentro del grupo de las
metaloproteasas, como zincendopeptidasa. El contenido de zinc de
la toxina oscila entre 0.75 y 1.05 gramos de átomos por mol de toxina,
y se considera que el zinc es un elemento indispensable para poder
ejercer sus acciones en las sinapsis del SN 3,5,6,7,8.
ACCIONES DE LA TOXINA TETÁNICA EN EL SISTEMA NERVIOSO
Después de liberada por la bacteria, la toxina viaja por vía linfática
o circulatoria hasta llegar a la unión neuromuscular. Allí, la cadena
H se une con los gangliósidos presentes en la membrana de las terminaciones
nerviosas, los cuales funcionan como receptores de la toxina, y
genera un ambiente ácido activando canales iónicos transmembrana.
Todo lo anterior facilita que la cadena L se internalice en las
neuronas motoras e inicie su recorrido en el SN (Fig. l).
Se han propuesto otros sitios de acción de la toxina tetánica,
como por ejemplo las células cromafines de la médula adrenal en
donde utilizan un mecanismo de acción semejante al observado en
el sistema nervioso 9, el cual será mencionado más adelante.

Figura 1. Mecanismo de lnternalización de la Toxina Tetánica
en el Sistema Nervioso.
La toxina tetánica se transporta a través de los axones motores
dentro de vesículas, e ingresa al sistema nervioso central por las
raíces anteriores hasta alcanzar las astas anteriores de la médula
espinal donde se acumula en los somas de las neuronas motoras a . De allí, se libera retrógradamente para actuar
sobre las interneuronas inhibitorias espinales (Fig. 2).

Figura 2. Transporte de la Neurotoxina Tetánica hasta su
sitio de acción en el Sistema Nervioso.
Para comprender el mecanismo de acción de la toxina tetánica, debemos
recordar como se lleva a cabo el proceso de liberación normal de
un neurotransmisor. Este proceso inicia con la llegada de un potencial
de acción al terminal axónico produciéndose apertura de canales
de
sodio dependientes de voltaje, despolarización de la membrana del
terminal sinóptico, y apertura de canales de potasio, lo cual permite
la salida de este ion y la repolarización de la membrana. Los canales
de calcio dependientes de voltaje presentes en el terminal axónico,
permiten la entrada de este ion cuando llega el potencial de acción
y la posterior activación de los mecanismos responsables de la liberación
del neurotransmisor 5,10,11,12.
El neurotransmisor se encuentra contenido en una serie de vesículas,
las cuales se encuentran distribuidas de manera no uniforme en la
región presináptica, agrupadas formando cuerpos densos. Al producirse
el potencial de acción, el aumento del calcio intracelular da inicio
a una serie de eventos, en los cuales intervienen proteínas presentes
en la membrana de la vesícula y del terminal presináptico, y que
finalmente permiten que las primeras se desplacen hasta la membrana
iniciando el proceso de fusión y exocitosis (Fig. 3).

Figura 3. Proceso de liberación de los neurotransmisores.
En condiciones de reposo las vesículas sinápticas se encuentran
adheridas al citoesqueleto por medio de las sinapsinas, proteínas
presentes en la membrana de las mismas, que impiden su movilización
accidental. Al entrar el calcio se produce la fosforilación de estas
proteínas por acción de una proteincinasa dependiente de calmodulina,
lo cual hace que se pierda la fijación al citoesqueleto, permitiendo
que las vesículas se desplacen hacia la zona activa 11.
En este punto se da comienzo al proceso de exocitosis, que inicia
con la fusión de la membrana de la vesícula con la membrana de la
neurona. Esta fusión se da a través del ensamblaje de diferentes
proteínas (Fig. 4.A): la sintaxina, proteína de la membrana neuronal,
ejerce el papel de receptor, y las sinaptobrevinas, proteínas de
la membrana asociadas a la vesícula (VAMP), son las ligandos. También
es importante mencionar a la N-etilmalemida (NSF) y la proteína
soluble de fijación a la NSF
(SNAP), las cuales participan en este proceso de fusión 10,
11,12. Todas estas proteínas forman un complejo llamado partícula
20S (Fig. 4.B), que permite la fusión de la vesícula con la membrana
de la neurona presináptica 11.
El siguiente paso en la liberación del neurotransmisor, es la formación
de un poro de fusión. Este proceso es mediado por la acción de la
sinaptotagmina, proteína transmembranal, la cual tiene un dominio
de unión al calcio que le permite la fusión con los fosfolípidos
de la membrana presináptica, y la sinaptofisina, proteína que parece
ocupar el espesor de la membrana de la vesícula y tiene la capacidad
de formar un canal iónico en la membrana de ésta. El proceso de
formación del poro no se ha logrado esclarecer en su totalidad,
ya que ocurre muy rápidamente (una fracción de milisegundo) 11.
Una vez formado este poro, se produce la liberación del neurotransmisor
a la hendidura sináptica. Desde aquí, el neurotransmisor puede seguir
diferentes vías, la principal de las cuales es su unión con los
receptores postsinápticos 11.

Figura 4. Proteínas asociadas al proceso de exocitosis.
A, proceso de exocitosis. B, partícula 20S.
El blanco de la toxina tetánica es la sinaptobrevina 11 (VAMP
11). Esta sufre un proceso proleolítico, por hidrólisis a nivel
de la unión peptídica Gin76-Phe77 (el sustrato mínimo para la acción
de la toxina tetánica es la secuencia 39-88 de la sinaptobrevina
II) 3; con lo cual se producen residuos de aminoácidos
de diferente carga, polaridad y tamaño 3,5,13,14,15.
La consecuencia final de este clivaje proteico, es la ausencia
de fusión de la vesícula con la membrana presináptica y de¡ proceso
de exocitosis del neurotransmisor. La traslocación de la vesícula
se da de una forma normal, puesto que la cadena liviana de la toxina
no actúa sobre la calmodulina, ni tampoco su acción causa la muerte
de las interneuronas sobre las que actúa.
La razón por la cual la toxina tetánica actúa selectivamente en
las interneuras inhibitorias GABAergicas y glicinérgicas, parece
radicar en la presencia, también selectiva, de las sinpatobrevinas
II (VAMP II) en estas neuronas 16. La ausencia de mecanismos
inhibitorios en las astas anteriores de la médula lleva a un aumento
en la activación de las neuronas motoras en respuesta a la estimulación
sensorial, produciéndose de esta manera, contracciones generalizadas
y simultáneas de la musculatura agonista y antagonista (espasmo
tetánico) 3,4,5,17.
PRESENTACIÓN CLÍNICA Y TRATAMIENTO DEL TÉTANOS
La enfermedad se clasifica de la siguiente manera según sus manifestaciones
clínicas:
Localizado (local): Se presentan espasmos dolorosos en el grupo
de músculos cercanos al sitio de infección. Usualmente se presenta
como un cuadro autolimitado 11,17.
Cefálico: Variante del tétanos localizado. Se caracteriza por parálisis
variable de los nervios craneales (principalmente el VII). Se puede
presentar como tétanos oftalmoplégico el cual se desarrolla después
de una herida penetrante en ojo, llevando a parálisis del III par
craneal con sus correspondientes implicaciones clínicas 11,17.
Generalizado: Es la presentación clínica más frecuente de la enfermedad
y se manifiesta por alteración de la porción motora del V par craneal.
Se manifiesta por espasmos de la musculatura masetera (trismo),
convulsiones tónicas, intermitentes e impredecibles, que surgen
de manera paroxístico y sin coordinación (Tabla 2). La manifestación
clínica de los espasmos musculares con mayor relevancia es el opistótonos,
definido como un espasmo muscular en nuca y dorso, que hace que
el cuerpo adopte una forma un arco apoyado por el occipucio y los
talones (Fig. 5) 11,17.

Figura 5. Fotografía que muestra una posición de opistótonos.
Tabla 2. Manifestaciones de tétanos generalizado.
- Espasmos
musculares generalizados
- Fracturas
(dependiendo de la intensidad de la contracción)
- Dificultad
respiratoria (compromiso de músculos respiratorios y
de laringe)
|
Neonatal: Es una variante del tétanos generalizado. Se da
en neonatos con una presentación clínica muy severa, casi siempre
mortal. En estos casos, la infección no se produce por herida alguna,
sino por contaminación del muñón umbilical 11,17.
Una vez realizado el diagnóstico, el tratamiento se debe iniciar
de inmediato. Este se debe hacer con base en tres niveles de acción:
los síntomas, el microorganismo y las complicaciones que puedan
presentarse. Además se debe aislar al paciente para evitar que se
susciten los episodios por estímulos externos.
Los pasos a seguir son:
- Antitoxina tetánica (g-giobulina) + refuerzo con toxoide tetánico
(inmunidad permanente).
- Hospitalizar en Unidad de Cuidados Intensivos según severidad.
- Extirpar tejidos necróticos, retirar cuerpos extraños de la
herida y drenar abscesos.
- Vigilar signos vitales, aspirar secreciones nasales y bucales
evitando apnea por obstrucción.
- Mantener el equilibrio líquido y electrolítico.
- Nutrición.
- Penicilina por 7 días.
- Tratamientos de espasmos musculares (barbitúricos, fenotiazinas
y diazepam).
AGRADECIMIENTOS
A los siguientes profesores que participaron en la elaboración
del documento base de esta publicación, doctores: Luis Alfonso Díaz
Martínez, Claudia Bárcenas Cuadros , Hilda Leonor González Olaya.
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