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INTRODUCCIÓN
El
glaucoma pediátrico acompaña a un diverso grupo de enfermedades
relativamente raras con una variedad en su presentación clínica.
Tiene una incidencia reportada en estudios europeos de 1: 12.500
nacidos vivos y es el responsable de aproximadamente el 4% de los
casos de ceguera en Europa occidental1.
Se
han descrito múltiples clasificaciones del glaucoma pediátrico,
lo cual se ha prestado a controversia. Algunos autores lo dividen
en dos grupos: Glaucoma del desarrollo (que incluye el congénito
primario y los asociados) y Glaucoma secundario. Hoskins, lo divide
en congénito (presente desde antes del nacimiento), infantil (aparición
desde el primer mes hasta los 2 años) y juvenil (en mayores de 2
años)2,3 (Fig. l).

Figura
1. Apariencia de un paciente con glaucoma.
En
el presente trabajo se utilizó la clasificación de ShafferWeiss
del Glaucoma pediátrico, quien lo divide en tres grupos: Glaucoma
primario (que incluye los Glaucomas congénito y juvenil), Glaucoma
asociado a otras anomalías congénitas (Aniridia, Síndrome de Sturge
Weber, Neurofibromatosis tipo 1, Homocistinuria, Rubeola) y Glaucomas
secundarios (Retinopatía de la prematuridad, tumores, inflamación,
trauma, xantogranuloma juveni 1)4,5.
El
manejo de esta patología es esencialmente quirúrgico y es determinante
instaurar un tratamiento precoz para lograr un buen resultado visual.
El objetivo de la cirugía es normalizar la presión intraocular sin
necesidad de tratamiento médico antiglaucomatoso. La cirugía clásica
es la goniotomía, pero en la actualidad esta tendencia parece estar
cambiando hacia el uso de otras cirugías como la trabeculotomía
primaria6-7. En nuestro medio ésta última, ha sido el
procedimiento de elección, debido a que la mayoría de los pacientes
con glaucoma congénito en el área de influencia de nuestro centro
consultan tardíamente, presentando una enfermedad avanzada, muchos
de ellos con una importante opacidad de medios por edema corneal,
lo cual impide la realización de una goniotomía.
Por
otra parte, varios estudios publicados recientemente han concluido
que la tasa de éxito de la combinación de trabeculotomía con trabeculectomía
es semejante o mayor que la trabeculotomía o la goniotomía como
procedimientos únicos, ya que provee una doble vía de salida del
humor acuoso: una de la cámara anterior al canal de Schiemm, y la
otra directamente de la cámara anterior al espacio subconjuntival,
a través de un ostium protegido. Esta cirugía no requiere transparencia
corneal8,9.
El
objetivo del presente estudio fue definir el comportamiento epidemiológico
y clínico del Glaucoma congénito en nuestro medio, información hasta
ahora inexistente. Se describen los diferentes tipos de Glaucoma
infantil en nuestra población, sus características clínicas, y se
evaluan los resultados quirúrgicos de las diferentes técnicas utilizadas:
trabeculotomía, trabeculectomía y la combinación de trabeculotomía
con trabeculectomía.
PACIENTES
Y MÉTODOS
Se
realizó una revisión retrospectiva de todos los pacientes con diagnóstico
de Glaucoma pediátrico, a quienes se les practicó cirugía en la
Fundación Oftalmológica de Santander (Bucaramanga, Colombia) entre
Enero de 1994 y Enero de 1999, con un control postoperatorio mínimo
de 3 meses, encontrando un total de 50 pacientes/ 72 ojos.
Las
historias clínicas fueron revisadas para obtener la siguiente información:
Motivo de consulta, edad de consulta, edad de cirugía, tipo de glaucoma
infantil, presión intraocular (PIO) pre y postoperatoria, tipo de
cirugía realizada, agudeza visual (AV) en notación de Snellen (en
pacientes verbales), éxito quirúrgico, tratamiento quirúrgico adicional
y complicaciones. Se excluyeron 16 pacientes cuyas historias clínicas
no contenían los datos requeridos.
A
los pacientes a quienes por su edad y colaboración no se les pudo
examinar en lámpara de hendidura (con tonómetro de aplanación de
Goldman), se les practicó un examen bajo anestesia general (con
tonómetro de aplanación de Perkins), para la confirmación del diagnóstico
y seguimiento postoperatorio. Este procedimiento incluyó:
-
Examen
del segmento anterior con medición del diámetro corneal
-
Medida
de la PIO con tonómetro de aplanación de Perkins, en la fase
de inducción de la anestesia inhalatoria.
-
Valoración
del ángulo camerular (esto no se hizo rutinariamente)
-
Examen
de fondo de ojo para evaluar la excavación del nervio óptico
y anormalidades retinianas
CRITERIOS
DE ÉXITO:
Con
el fin de evaluar el resultado quirúrgico, se establecieron para
este estudio los siguientes criterios, que son un concenso de los
conceptos aceptados actualmente8.
-
Luego
de un procedimiento quirúrgico único, PIO final menor o igual
a 21 mmhg sin tratamiento médico adicional.
- No progresión
de la excavación del disco óptico.
-
Luego
de un procedimiento quirúrgico único, PIO final menor o igual
a 21 mmhg, recibiendo tratamiento médico adicional.
-
No
progresión de la excavación del disco óptico.
- P 10
mayor de 21 mm de Hg
- Necesidad
de cirugía adicional.
- Progresión
de la excavación.
TÉCNICAS
QUIRÚRGICAS
Trabeculotomía
(TCO)
Esta
técnica incluyó la realización de un flap de conjuntiva y Tenon,
con la posterior disección de un flap de esclera de aproximadamente
50% del espesor. Luego se practicó una incisión central hasta encontrar
el canal de Schiemm; se introdujo entonces, una de las ramas del
trabeculótomo en el canal en el lado izquierdo y se rotó dentro
de la cámara anterior. El mismo procedimiento se practicó con el
trabeculótomo dirigido hacia el lado derecho. En total alrededor
de 100° a 120° de malla trabecular fue incidida con esta técnica
(Fig. 2).
Trabeculectomía(TCE)
Esta
técnica incluyó la realización de un flap de conjuntiva y Tenon
de base limbo, seguida de la realización del flap escleral, y luego
de la resección de tejido corneal periférico y/o trabéculo utilizando
el punch de Keiiy Descemet. Finalmente se realizó una iridectomía
periférico. Cuando se utilizó un antimetabolito como la mitomicina,
éste se aplicó en una esponja quirúrgica a la esclera, antes del
tallado del flap escleral, por un período de 3 minutos. Luego se
lavó con 60 mi de suero fisiológico. Para efectos de este trabajo
cuando se aplicó mitomicina el procedimiento se denominó Trabeculectomía
Ampliada (TCEA).

Figura
2. Técnica quirúrgica de Trabeculotomía (Tomado de Ophthalmology
1998; 1 05:974)
Trabeculotomía
combinada con trabeculectomía (TCO +TCE)
En
este procedimiento se practicó inicialmente la identificación del
Schiemrn y la trabeculotomía, seguida de la trabeculectomía de la
manera ya descrita.
RESULTADOS
Un
total de 34 pacientes fueron finalmente incluidos en el estudio,
20 hombres (59%) y 14 mujeres (41%); 16 pacientes (47%) tenían compromiso
de ambos ojos y 18 pacientes (52%) de solo uno.
1.
Motivo de consulta
La
opacidad corneana fue el principal motivo de consulta, encontrándose
en el 26.4 % de los pacientes. Otros fueron: Lagrimeo, fotofobia
y disminución de la AV, con un porcentaje cada uno del 11,8%. En
los dos casos de Xantogranuloma juvenil observados, el hifema fue
el motivo de consulta. Un 26.4 % de los casos correspondían a pacientes
remitidos con diagnóstico de glaucoma; dos de los casos remitidos,
tenían diagnóstico erróneo de obstrucción de vía lagrimal (ambos
con una cirugía de sondeo lagrimal previa) (Tabla l).
Tabla
1. Motivo de consulta.
| MOTIVO
DE CONSULTA |
PACIENTES |
% |
| Opacidad
corneal |
9 |
26.4 |
| Lagrimeo |
4 |
11.8 |
| Fotofobia |
4 |
11.8 |
| Disminución
de la AV |
4 |
11.8 |
| Ojo
rojo |
2 |
5.9 |
| Hifema |
2 |
5.9 |
| Otros
(remitidos) |
9 |
26.4 |
| Total |
34 |
100 |
2.
Tipos de glaucoma pediátrico, edad promedio de consulta y cirugía
De
a cuerdo a la clasificación de Shaffer-Weiss, El Glaucoma primario
fue el tipo encontrado con más frecuencia (58.8%); dentro de este
grupo, 15 pacientes, 6 hombres (40%) y 9 mujeres (60%) tenían G.
Primario congénito y 5 pacientes G. Juvenil. Dentro del primer grupo
(G. Primario congénito), 7 pacientes tenían compromiso de un ojo
(46%) y 8 pacientes compromiso de ambos ojos (54%).
El
Glaucoma asociado a otras anomalías congénitas se presentó en 4
pacientes: 3 casos de rubeola congénita y un caso de Síndrome de
Lowe. El G. Secundario se presentó en 10 pacientes: 3 casos secundarios
a cirugía de catarata, 2 casos de trauma, 2 casos debidos a Xantogranuloma
juvenil, 2 casos por retinopatía de la prematuridad (ROP), y un
caso de Glaucoma facolítico Tabla 2 ).
Como
caractererística importante, el 12% de los pacientes tenían antecedentes
familiares de glaucoma.
Tabla
2. Tipos de glaucoma pediátrico, edad de consulta
| TIPO DE GLAUCOMA |
Pacientes |
Ojos |
% |
Edad promedio de consulta
(meses) |
Edad Promedio de consulta
(meses) |
| PRIMARIO |
Congénito |
|
|
Juvenil |
|
|
Rubeola
|
| ASOCIADOS
A OTRAS ANOMALÍAS CONGÉNITAS |
S.
lowe |
| SECUNDARIOS
|
Cirugía
de catarata |
|
|
Trauma
Xantogranuloma |
| |
Juvenil |
|
|
ROP
|
|
|
Facolítico
|
|
|
|
|
| 20.7
|
| 165.6
|
| 20
|
|
|
| 112 |
| 108
|
| 11.5 |
| 18.5
|
| 16.8
|
|
| 25.4 |
| 165.6 |
| 22 |
|
| 112 |
| 108 |
| 11.5 |
| 20 |
| 16.8 |
|
| Total |
|
34 |
50 |
100 |
|
3. Presión
intraocular:
El
promedio de PIO preoperatoria para todos los grupos fue de 30 mmhg,
con un rango entre 24 a 50. El promedio PIO postoperatoria fue de
16.5 mmhg con un rango entre 5 y 45. Una PIO inferiror a 21 mmhg
se alcanzó en el 72% de los pacientes.
La
PIO fue más difícil de controlar en Glaucomas secundarios a retinopatía
de la prematuridad y posterior a cirugía de catarata (Tabla 3).
Tabla
3. Promedio de presión intraocular pre y postquirúrgica
| TIPO DE GLAUCOMA |
Promedio de PIO |
Promedio de PIO |
| Congénito
primario |
26.27
|
15.6 |
| Juvenil
|
30.6
|
18 |
| Asociados
otras anomalías |
24
|
11 |
| Secundarios
|
26.38
|
19.1 |
4. Tipos
de cirugía
La
trabeculotomía se realizó en 29 ojos (58%), correspondientes a 19
pacientes. La trabeculectomía ampliada, es decir con el uso de mitomicina,
se llevó a cabo en 16 ojos (32%) de 12 pacientes y la combinación
de trabeculotomía con trabeculectomía en 5 ojos (10%) de 3 pacientes.
El
promedio de seguimiento postoperatorio fue de 18 meses con un rango
entre 4 y 108.
Tabla
4. Tipos de cirugía.
| TIPO DE GLAUCOMA |
|
|
| |
Congénito |
| |
|
| |
|
| PRIMARIO |
|
| |
Juvenil |
|
| |
|
|
| TCO |
13 |
19 |
| TCO-TCE |
2 |
4 |
| TCO |
2 |
5 |
| TCEA |
3 |
3 |
|
| |
|
|
| TCO |
2 |
4 |
| TCEA |
1 |
1 |
| TCEA |
1 |
1 |
| TP |
1 |
1 |
|
| ASOCIADOS |
|
|
| SECUNDARIO |
| TCO |
2 |
2 |
| TCEA |
7 |
9 |
| TCO-TCE |
1 |
1 |
|
|
| TOTALES |
| TCO |
19 |
29 |
| TCEA |
12 |
16 |
| TCO+TCE |
3 |
5 |
|
|
RF: Revisión
de fístula RP: Retinopexia
CC: Ciciocrioterapia
TCO: Trabeculotomía
VB: Válvula de Baerveldt TCEA: Trabeculectomia
Ampliada
V: Vitrectomía
TCO-TCE: Trabeculotomía combinada con
L:Lensectomía
Trabeculectomía
5. Agudeza
Visual postoperatoria
Se
les realizó toma de AV con cartilla de Snellen a 23 ojos (46 % de
la población), debido a que la mayoría de los pacientes con Glaucoma
pediátrico pertenecen al grupo preverbal, por lo tanto las respuestas
de fijación y seguimiento se pueden realizar, más que la toma de
la agudeza visual.
De
este grupo, el 50% (12 ojos) alcanzó una AV de Snellen mayor de
20160, el 48% se encontró en el rango de 201 200 a visión de bultos
(10 ojos) (Tabla 5)
Tabla
5. Agudeza Visual por grupos de pacientes.
| Tipo
de Glaucoma |
No
de Pac. Con Av. Mejor de 20/60 |
| B.
Congénito Primario |
6 |
| G.
Juvenil |
6 |
| G.
Asociados a otras anomalías Congénitas |
1 |
| G.
Secundarios |
1 |
| Total |
14 |
Los mejores
resultados visuales se encontraron en el grupo de G. Congénito primario
y las peores agudezas visuales postquirúrgicas en pacientes verbales.
Estas últimas se distribuyeron así: En un paciente con G. secundario
por retinopatía de la prematuridad, se encontró AV de no percepción
de luz (NPL). En 3 pacientes con G. secundario a cirugía de catarata,
se encontró un ojo con AV de percepción de luz (PL) y cuatro ojos
con AV de 20/ 400. En un paciente con G. asociado a catarata se
encontró AV de PL y bultos en dos ojos. Por último, un paciente
con G. secundario a trauma, presentó un ojo con AV de cuenta dedos
en el cual se encontró además atrofia óptica.
6. Éxito
quirúrgico
Se practicaron
29 trabeculotomías como primera intervención. De manera global el
porcentaje de éxito de la trabeculotomía como procedimiento quirúrgico
único, en el control de la PIO, con o sin tratamiento médico adicional,
fue del 65.5 % (19 ojos). Las cirugías combinadas de TCO+TCE lograron
el control de la PIO en los cinco casos en que se practicó (100
%). De 16 TCE ampliadas practicadas, 10 (62.5 %) lograron el control
de la PIO como única cirugía (Fig.3).
En las tablas
6 a 9 se presentan los datos de éxito quirúrgico de acuerdo a los
diferentes grupos de glaucomas.

Figura
3. Postoperatorio de trabeculotomía aumentada.
(Tomado de Ophthalmology 1998; 105:974)
Tabla 6.
Éxito quirúrgico -Glaucoma congénito
| Tipo de Cirugía |
|
|
|
|
|
| TCO |
|
|
|
|
|
| TCO
+ TCE |
|
|
|
|
|
*Requirieron
Segundo Procedimiento **PIO no controlada
Tabla
7. Éxito quirúrgico - Glaucoma juvenil
| Tipo
de Cirugía |
|
|
|
|
|
| Trabeculotomía |
|
|
|
|
|
Trabeculectomía
Ampliada |
|
|
|
|
|
*Requirieron
Segundo Procedimiento
Tabla
8. Éxito quirúrgico - Glaucoma asociado anomalías congénitas
| Tipo de Cirugía |
|
|
|
|
|
| Trabeculotomía |
|
|
|
|
|
Trabeculectomía
Ampliada |
|
|
|
|
|
*Requirieron
Segundo Procedimiento
Tabla
9. Éxito quirúrgico - Glaucoma secundario
| Tipo
de Cirugía |
|
|
|
|
|
| Trabeculectomía |
|
|
|
|
|
Trabeculectomía
Ampliada |
|
|
|
|
|
| Trabeculectomía
+ Trabeculectomia |
|
|
|
|
|
*Requirieron
Segundo Procedirniento ** PIO no controlada
7. Tratamiento
quirúrgico adicional
Tratamientos
quirúrgicos adicionales con el fin de controlar la PIO en casos
refractivos fueron realizados en 12 ojos (24%) así: Una nueva trabeculotomía
fue realizada en 4 ojos; trabeculectomía en 2 ojos; la revisión
de fístula en 2 ojos; la ciclocrioterapia en dos ojos; el implante
de válvula de Baerveldt en un ojo; lensectomía vitrectomía y retinopexia
en un ojo con diagnóstico de RPO
8.
Complicaciones postoperatorias
Se
presentó desprendimiento de retina exudativo en un caso de G. secundario
facolítico en el cual se, practicó faquectomía extracapsular + Vitrectomía
anterior + Trabeculectomía ampliada. La retina finalmente se aplicó,
pero la visión final fue de 20/400.
En
un paciente con Xantrogranuloma juvenil, se presentó hifema persistente
luego de la trabeculotomía, pero finalmente se resolvió.
Un
caso de G. congénito con trabeculectomía ampliada presentó hipotonía
persistente, la cual fue manejada satisfactoriamente con la aplicación
de sangre en la ampolla.
Es
importante anotar que el uso de mitomicina en las trabeculectomías
ampliadas no se asoció a otras complicaciones adicionales.
DISCUSIÓN
El
Glaucoma pediátrico representa la tercera causa de ceguera en la
población infantil y es causa de daño anatómico, el cual se caracteriza
por un incremento anormal en el crecimiento ocular por adelgazamiento
de las capas externas e internas, opacificación de la cornea, catarata
y lesiones severas en el nervio óptico. Adicionalmente, esta patología
origina alteraciones refractivas, principalmente miopías altas y
astigmatismosio10.
El
más frecuente de los Glaucomas pediátricos es el ongénito primario;
lo cual concuerda con lo reportado en esta serie, en la que el 44.1
% de los casos se clasificaron dentro de este grupo. Le siguieron
el Glaucoma secundario (29.3%), el Glaucoma juvenil (14.7%) y el
Glaucoma asociado a otras anomalías congénitas (12%).
Taylor1,
reporta que más del 50% de los casos de Glaucoma congénito se asocian
a una trabeculodisgenesia aislada, no asociada a otras anormalidades
del desarrollo ocular. Esto correspondería en nuestra serie al grupo
de pacientes con Glaucoma congénito primario en los cuales a través
del examen del ángulo se demostró la anomalía de este, sin encontrarse
otras alteraciones oculares.
El
Glaucoma congénito primario es una entidad esporádica en la mayoría
de los casos, pero hasta un 30 % puede ser heredado de forma autosómica
recesiva y debe ser diferenciado del Glaucoma juvenil, de herencia
autosómica dominante, el cual está ligado al brazo corto del cromosoma
111. En nuestro estudio había evidencia de antecedentes
familiares claros de glaucoma congénito primario en cuatro pacientes.
De
acuerdo a la literatura1, el 70% de los casos de G. congénito
primario son bilaterales lo cual contrasta con nuestro estudio,
en el cual la bilateralidad solo se observó en el 47%.
Richter12
ha propuesto que el diagnóstico de glaucoma se debe basar no solo
en la PIO (presiones mayores de 21 mm Hg) si no también en los hallazgos
de la clínica relacionados con la elevación de la presión ocular
y en la documentación de la trabeculodisgenesia en el examen del
ángulo. Excavaciones mayores a 0.3 deben considerarse sospechosas
(Fig. 4). A diferencia del adulto, la excavación patológica del
niño tiende a ser redonda y central con tendencia a agrandarse concéntricamente;
esto se debe a la presencia de diferentes mecanismos de daño del
nervio óptico. Con el control adecuado y rápido de la presión intraocular
se puede obtener disminución de la excavación7, lo cual
se explica por la elasticidad de la esclera, y no por algún tipo
de regeneración neuronal. En esta serie encontramos evidencia de
disminución de la excavación en dos casos

Figura
4. Excavación glaucomatosa congénita mayor de
0.3. (Tomado de American Academic of Ophthalmology 1997; 15(5).
El
principal motivo de consulta fue la opacidad corneana y en segundo
lugar la epífora. Esto último, alerta sobre la importancia de realizar
una cuidadosa evaluación de cualquier caso de lagrimeo o epífora
en niños, para descartar la presencia de glaucoma. En dos de los
casos reportados en esta serie, la presencia de este síntoma llevó
a los oftalmólogos tratantes a un diagnóstico errado de patología
de vía lagrimal, e inclusive fueron remitidos a nuestra institución
con ese diagnóstico
En
igual sentido, es fundamental que los médicos no oftalmólogos que
manejen niños estén atentos ante la presencia de hallazgos como
disminución del reflejo rojo retiniano por opacidad de la córnea,
asimetría en el tamaño corneal, o síntomas como fotofobia y epífora.
Esto les permitirá realizar una remisión temprana de los pacientes
con sospecha de glaucoma.
El
resultado visual en Glaucoma pediátrico depende de la edad de consulta
y cirugía12, debido a la lesión progresiva del nervio
óptico, a la generación del daño anatómico permanente y a la ambliopía
asociada. En nuestra población, el estado socioeconómico bajo y
asociado a esto, la dificultad en el acceso a los servicios de salud,
es uno de los factores que influye en la demora en el diagnóstico;
ya que estos pacientes consultan de una manera tardía, con una enfermedad
avanzada, lo que influye negativamente en los resultados finales
de agudezas visuales, a pesar de que la rata de éxito de las cirugías
sea buena.
Los
peores resultados visuales fueron encontrados en glaucomas secundarios
especialmente a ROP, trauma y a cirugía de cataratas. Igualmente,
en éstos fue más difícil controlar la PIO y necesitaron mas de un
procedimiento quirúrgico.
Como
se mencionó anteriormente, el menejo del glaucoma pediátrico es
fundamentalmente |